El robot Da Vinci, tecnología de vanguardia a nivel mundial. Un instrumento computarizado de tal sofisticación, que a la capacidad del cirujano le adiciona una visión magnificada de 10 a 20 veces, y 4 brazos y manos robotizados capaces de realizar micromovimientos de absoluta perfección y de girar en 360 grados.
Gracias a ello, la cirugía robótica elimina el involuntario temblor del pulso, evitando tocar músculos y nervios en operaciones tan delicadas como las urinarias, ginecológicas, cardíacas o pediátricas.
Mediante la cirugía robótica, las manos del cirujano pueden llegar, con asombrosa precisión y delicadeza, adonde nunca habían podido llegar antes.
El resultado: una cirugía más precisa, más segura, menos invasiva y con menos días de convalecencia. De hecho, la cirugía robótica permite reducir a menos de la mitad los tiempos de recuperación que las cirugías tradicionales.
Si bien laparoscopia convencional supuso una gran ventaja para el paciente con relación a la cirugía abierta y su paulatina sustitución, la tecnología robótica Da Vinci está dirigida a suplir las limitaciones de la cirugía laparoscópica.
El robot devuelve los grados de libertad perdidos en laparoscopia convencional, facilita la manipulación de instrumentos articulados muy pequeños y finos en la cavidad abdominal, elimina el temblor de las manos del cirujano y, por consiguiente, las cirugías son más precisas al tener el cirujano una visión tridimensional a través de un visor estéreo de alta resolución de inmersión. Aporta una perfecta alineación coxial ojos-manos que evita el estrés del cirujano, ofreciendo también una posición mucho más ergonómica y a distancia del paciente. |